En el principio…

Aunque no se tiene ningún dato al respecto, en su seguro origen romano Somontín debió de nacer en el seno de la religión cristiana. Una religión cristiana que con toda seguridad se mezclada con la religiosidad popular autóctona de la zona en los primero siglos de nuestra era.

Poco podemos aventurar más hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII. Según se conoce por datos generales, durante los primeros tiempos de la ocupación convivieron las diferentes religiones. Sin embargo, poco a poco se fue imponiendo el Islam.

Posiblemente donde estaría ubicada la iglesia primitiva, una vez la religión islámica se estableció en Somontín se debió de reconvertir esta iglesia a la mezquita que perduraría hasta que estos territorios fueron conquistados por los Reyes Católicos varios siglos después.

La iglesia actual está orientada con precisión de este a oeste. Dicha orientación, impropia del siglo XVI de cuando data la construcción del templo actual, debió de ser heredada de las construcciones anteriores. Una muestra evidente de dicha orientación puede observarse durante el equinoccio de primavera (siempre cercano a Semana Santa) cuando el sol del crepúsculo entra por la ventana circular situada en el coro, sobre la puerta de entrada a la planta principal, e incide en el centro del presbiterio.

La gran cantidad de restos humanos encontrados durante las diferentes reformas de la iglesia, sugieren que el templo actual abarcó la construcción anterior, la mezquita, y el cementerio adyacente, el cual debía de estar fuera de lo que se consideraba el pueblo, tal como era habitual en la tradición islámica. Podríamos así imaginar una pequeña mezquita en lo que ahora sería la torre y el presbiterio de la iglesia con su pared oeste limitando el recinto del pueblo y con el cementerio a partir de este punto, en lo que ahora sería la nave central y las capillas.