España: Cataluña

“Los Lirias”: Serafín, Juan (murió antes de la guerra), Plácido y me parece que 2 hermanos más, se marcharon todos y se establecieron por Cataluña.


Familia de emigrantes en Catalunya. (Foto cedida por Remedios Sánchez Cañabate)

Serafín Oliver “el Periquillejo”, el barbero del pueblo, como dato curioso citaré, que como mucha gente por aquellos tiempos no tenía dinero para pagarle, se establecía una iguala que consistía en un afeitado y un corte de pelo durante todo el año, que equivalía a una fanega de trigo, los que no tenían que afeitarse, por ejemplo: jóvenes y niños, o sea solo corte de pelo durante todo el año, la equivalencia era media fanega de trigo. Se casó con Isabel y tuvieron de hijos a: Serafín que también fue barbero, Pedro que estaba de mozo con Manuel “el de Manuel Diego” en el molino, Adela, Isabel, José, y Juan. En Barcelona montaron una peluquería en Granollers (Barcelona).

“La Rubia la Pandera”, no recuerdo datos precisos sobre ella, pero recuerdo su existencia y sobre todo su espectacular y épica marcha de nuestro pueblo, ella agarró un fardo de tela y se echó sobre sus espaldas todo lo que tenía y emprendió el camino hacia Cataluña a pie, cuentan que hizo todo el trayecto andando, comiendo y durmiendo por el camino donde y como mejor podía. Se estableció en Cataluña y se agarró a todo para sobrevivir, entre otras cosas contaban que se alquilaba en los funerales para hacer de plañidera, cosa que por aquellos tiempos era bastante habitual.

Amador, Juan y María “los Sardineros”, lo mismo que de la anterior, una vez que se marcharon del pueblo no hemos tenido más noticias de su paradero, ya que mi familia y yo salimos de Somontín en el año 1967, pero según cuenta Ramón Navío volvió al pueblo y residió en la C/ del Aire unos cuentos años y murió en Almería hará ahora unos 20 años.

Pedro “el Turuta”, se casó con Matilde “la Carabina”, que era hija del “tío Pepe Carabina”, y Juan “Turuta”, su hermano, se casó con María “la Sardinera”, mencionada anteriormente, tampoco supe más de ellos.

Isabel “la Fraila”, recuerdo que era viuda y tenía una hija que también se llamaba Isabel Azor, que se casó con Miguel Afán de Ribera en Cataluña, que era hijo de Francisco Afán de Ribera, este era un alto cargo de la Audiencia Territorial de Cataluña, tuvieron 2 hijas y tenían unos bancales en Urrácal, a los que más tarde añadieron un buen cortijo que la familia de su marido tenía cerca de sus tierras, ya que ellos eran originarios de Urrácal. En Somontín vivían al lado de Martirio en una casa-cueva en Triana.

Rafaela “la Baldomera”, recuerdo su existencia remotamente siendo yo un niño, un día tomó camino hacia Cataluña y no volví a saber más de ella.

Anselmo Oliver Rueda “el Chico”, casado con Rafaela Azor, tuvieron 4 hijos: Isabel, Rosa, Juan y Rafaela, esta última volvió a Somontín al cabo de muchos años y se casó con uno de Purchena.

Amador García Medina "el Juez" o "el Marañoso", tío de Ramón "Jabones", casado con Dolores Cano, natural de Serón, tuvieron 6 hijos: Dolores “la de Pepe Castellón”, Diego, Trinidad, Margarita, Amador y Manuel.

Pedro Oliver Ramos “el Cañete” que estaba casado con Pilar “la Vegara”, no supe nada más de él.

Antonio Oliver Ramos “el Cañete”, estaba casado con Flor Lorente Montoya de Fines, y tuvieron 3 hijos: Juana casada con Juan Galindo, Antonio y Dolores casada con José "el Morenillo.

Serafín y Manuel “los Chatos” de Triana, trabajaban exclusivamente en el talco y aunque sacaban mucho mineral, en su época no se lo pagaban bien y siempre estaban ahogados económicamente, por lo que se marcharon a Cataluña y ya no regresaron.

Antonio y Pedro Navío “los Cagaos”, su padre era hermano del “tío Nano”, estaban de encargados en la Vuelta Requena en el cortijo de “los Navarros”, se marcharon a Cataluña y progresaron a los 12 ó 15 años volvieron y se compraron el cortijo “el Panzón” de Lúcar.


Amador “el Lacre” y Teodosio Pallarés López, que también emigraron a Cataluña. (Foto cedida por Remedios Sánchez Cañabate)

 
Dos emigrantes de nuestro pueblo en Cataluña. (Foto cedida por Remedios Sánchez Cañabate)